La estética como ética

Cuatro siglos antes de Cristo, en la Grecia de Pericles, un hombre del talento de Platón, se atrevió a decir que nada podría considerarse totalmente justo si no era también bello. Era una hermosa propuesta pero en aquel instante no pasaba de ser una utopía, y han tenido que pasar 24 siglos para que la Ciencia haya permitido que aquellos sueños del poeta filósofo se hayan convertido en casi una realidad o cuanto menos en una posibilidad. Una posibilidad que nosotros creemos estar ayudando a clarificar.

Porque adornarse, embellecerse, maquillarse, combatir con diversos productos los estragos de la enfermedad o del tiempo, es algo que se ha venido haciendo prácticamente en todas las épocas, pero también es cierto que en la mayoría de los casos, los cosméticos que se utilizaban no pasaban de ofrecer más que una ilusión. Hoy la ciencia nos permite ofrecer, no ilusiones, sino realidades; realidades limitadas pero concretas, realidades auténticas y valiosas, menos fascinantes que aquellas fantasías, pero mucho más útiles y verdaderas; quizás esta realidad haya, de algún modo, acabado con aquellos sueños de ilusión que creaban los antiguos productos, pero pensamos que de esta nueva realidad surgirá una nueva fantasía mucho más sólida y brillante.

Retomando la idea de Platón, que nada ni nadie será totalmente justo si no es también bello, creemos que tenemos la posibilidad para que así sea, por eso trabajamos en ello, en ello estamos y en ello seguiremos.